SARS-CoV-2 (Covid 19) y aceras para los peatones

SARS-CoV-2 (Covid 19) y aceras para los peatones

La actual situación provocada por la pandemia mundial del Covid-19 y la respuesta obligada que está teniendo a nivel mundial ha tenido efectos inesperados en nuestras ciudades. El confinamiento obligado de la población y el cese de la actividad comercial no básica, han conllevado un descenso brutal de la movilidad, y ha evidenciado de forma precisa cual es el impacto del tránsito de miles de vehículos con motores de combustión en nuestras ciudades: emisiones, ruido, accidentes y una masiva ocupación del espacio público.

El retorno a la normalidad no puede significar volver al modelo de ciudad y de movilidad que teníamos antes. La ciudad se debe significar como un espacio habitable. Vamos a estar obligados a permanecer más en nuestras ciudades y viviendas, y las condiciones de salubridad no pueden verse comprometidas por el uso y presencia masivo del coche y la moto. Y vamos a necesitar más espacio para poder habitar y desplazarnos en mejores condiciones. Todo el mundo debe poder tener acceso a un espacio público saludable, y no disponemos de suficientes parques o espacio público libre de tráfico. Por todo ello hace falta definitivamente tomar medidas estructurales que mejoren las condiciones de uso del espacio público.

El ayuntamiento ya ha empezado a tomar medidas en este sentido: generando nuevos espacios de prioridad para el peatón de forma táctica, generando nuevos carriles bici y mejorando la infraestructura del autobús. Además, se va a permitir incrementar a los establecimientos la superficie de terraza en las calzadas, sin ocupar espacio al peatón.

Si bien estamos generando más espacio para peatones en calzada, deberíamos salvaguardar en primer lugar los espacios de que ya dispone en acera, y en este sentido debería ser imperativo desplazar el uso o aparcamiento de todo tipo de vehículos fuera de las aceras, que deben ser el espacio prioritario y de uso exclusivo del peatón.

En el caso de las motos entendemos que como primer paso, y de forma inmediata, se vele por el cumplimiento de la ordenanza de aparcamiento de motos en acera. Esto conlleva que no se debería poder aparcar en la mayoría de aceras y calles en plataforma única de los cascos antiguos (menos de 3 metros), o que sólo se podría aparcar de forma paralela al bordillo en la mayoría de calles de los distritos del Eixample o Sant Martí (aceras entre 3 y 6 metros).

En el caso de las bicicletas, deberían desplazarse todos los carriles bici que no dispongan de segregación adecuada a la calzada, así como resituar su aparcamiento en calzada siempre.

Estas dos medidas tienen hoy todo el sentido, en tanto en cuanto, tenemos y deberemos tener muchos menos coches circulando, que podemos y debemos recuperar parte de su espacio como espacio libre o para modos de movilidad saludable, y que debemos salvaguardar al máximo y en las mejores condiciones las aceras existentes.

En el caso del aparcamiento de motos en las aceras, cabe recordar que todos los partidos políticos concurrentes a las elecciones se comprometieron eliminar las motos de la acera en el debate organizado por PTP, Catalunya Camina, BACC i PQA el día 7 de mayo de 2019, por lo que es difícil entender que no se logre un gran acuerdo político para llevar a cabo esta acción. No tiene sentido ceder gratuitamente espacio público a un vehículo con evidentes externalidades negativas en forma de contaminación, ruido y siniestralidad, de modo que aún menos permitir el incumplimiento constante y flagrante de la normativa.

Sobre el autor

Barcelona Camina administrator

Delegació de Barcelona.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.